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  • María Fernández Lago

OTROS DONES


Yo acumulo silencio en alcancía,

se deposita y vibra en un zumbido,

pero anhelo tu voz aun sin sonido:

yace aquí la magnífica ironía.

A mí, que pretendía las más veces

las voces acalladas de los otros,

de un yo plural que huyó de ser nosotros

quiero la voz sincera y sin dobleces.

Que la onda se expanda y no diluya

lo que el azar no nombra y no traduce:

el rumor de las sombras reproduce

el amor de los cuerpos, ¡aleluya!

Tu voz ha puesto al eco a su servicio;

al fin levantó el vuelo lo ficticio.

#sonetos

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