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  • María Fernández Lago

UNARQUÍA


Yo ya sé medir la luna

y sé la raíz del tiempo,

la flor de la quinta esencia

y el número del espejo.

No necesito que alguien

me dibuje lo correcto

bifurcado en laberintos

que enmarañan lo concreto.

Si me equivoco, mi error

se ha forjado en lo incompleto;

componiendo la unidad

reparo el error y acierto:

la diana está en la suma

de los círculos concéntricos.

No necesito que alguien

me imponga su ministerio,

porque me gobierna nadie

mejor que cualquier gobierno,

ni que interponga de oficio

en el Gran Sueño sus sueños;

el dueño de tal idea

ni tiene idea ni es dueño:

al sonámbulo le digo

que predica en el desierto.

Yo ya sé medir la luna

y sé la raíz del tiempo,

la flor de la quinta esencia

y el número del espejo.


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