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  • María Fernández Lago

CANTO INTERIOR

Atento estate al viento en tu garganta.

Tu canto es interior. En ti presente

intenta, como el santo, ser paciente

sin antes enturbiar a la hora santa.


Entretente entretanto y, entre tanta

tan tonta tentación, entinta el ente

que es entero y fantástico en la mente,

lenta sentencia amén si se atraganta.

Con un amor sincero en cero siente

cómo es acero amor si se suplanta

su acento. Y ya contento, ya prudente,

decanta, encanta, espántate, levanta,

apréndete de dentro, ve de frente,

entiéndete en el centro. Entonces, canta.

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