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  • María Fernández Lago

SILENCIO


Cada vez que procuro un verso amable, carente de la tierra, se me ocurre que inundo la palabra con la misma palabra y como empapo las sílabas y apenas las pronuncio ya hacen charco, me retiro al silencio que es de aire, el recinto del aire, y allí hallo en un sinfín de nada todo lo necesario.


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