Nº 2
- María Fernández Lago

- 13 mar 2015
- 1 Min. de lectura
La espina no protege a la flor por la flor
en su visión estética, sino en su función bella;
así mismo el obstáculo revela un bien mayor
durmiendo en los silencios del trofeo que anhelas:
si cortas a la flor, no encontrarás el fruto.
La paciencia es la ciencia (de la paz y del sitio).





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